Esta harina de centeno está molida en molino de piedra, tiene un color cenizo y un sabor ligeramente amargo. Con esta molienda se consigue preservar el estado natural de las harinas en cuanto a contenido y estabilidad de minerales, vitaminas y proteínas.
La harina de centeno aporta hidratos de liberación lenta. Ayuda a disminuir la absorción de azúcares simples y al contener fibra ayuda al tránsito intestinal.
Es una de las harinas más utilizadas en la panificación. Una de las mezclas más utilizadas es 80% de harina de trigo fuerza y 20% de harina de centeno, consiguiendo así panes de estructura alta y miga tierna, y permitiendo saborear el matiz único que ofrece la harina de centeno.